
※중앙일보연재 - 외국인이 반한 한국 제49편 원문으로 보기(Spanish)
Un paisaje milenario con una hermosa vista del presente
Han pasado ya 2 años desde que me establecí en Corea. A finales del año 2009, mientras cursaba la carrera de Relaciones Internacionales en una universidad en mi país de origen, por medio de una profesora me enteré sobre un programa de becas que estaba ofreciendo una fundación coreana y ella me recomendó aplicar. Cuatro meses más tarde estaría mudándome a Corea para estudiar el idioma coreano por un año, y luego realizar la carrera de Relaciones Internacionales.
Durante mi primer año en Corea participé en muchas actividades especiales organizadas por el gobierno coreano para estudiantes extranjeros. En una actividad llamada “World Students in Korea” conocí a varias personas con las que luego llegaríamos a entablar una buena amistad. Más tarde nos enteraríamos de que estaba abierta la inscripción de un concurso llamado우선 문화유산 지킴이 활동, organizado por la UNESCO y el Concilio Presidencial sobre la Marca País (국가 브랜드 위원회) en el que daban a jóvenes coreanos y extranjeros residentes en Corea la oportunidad de colaborar con la promoción de algunos sitios históricos de Corea, y así indirectamente también ayudar para que en un futuro cercano éstos pudieran convertirse en Patrimonio Mundial de la Humanidad. Junto con un amigo camboyano estudiante de la Universidad Inha, una amiga uzbeka estudiante del KAIST y dos chinas estudiantes de diferentes universidades en Seúl y yo, quienes nos habíamos conocido por medio del mencionado proyecto de estudiantes extranjeros en Corea decidimos conformar un grupo y nos inscribimos en el proyecto.
Mi país, al igual que Corea, es un país pequeño geográficamente y con muchas montañas. No obstante, a diferencia de Corea, mi país no cuenta con una historia milenaria de reinos, invasiones, palacios y fortalezas en las montañas. Somos un país relativamente joven, y por lo tanto no contamos con vestigios arquitectónicos del pasado, como los palacios o fortalezas de Corea. Por esta razón decidimos participar en el proyecto de promoción de la Fortaleza Namhan (南漢山城) cuyas instalaciones resguardaron a Corea durante siglos de las invasiones extranjeras de los Manchúes y los Mongoles, entre otros.
A tan sólo 20 minutos en bus desde el sureste de Seúl, se encuentra este hermoso sitio, bastante conocido por los coreanos, pero que lamentablemente seguía siendo –hasta hace poco- no muy popular entre los turistas extranjeros que visitan Corea. Situada en la cima del Monte Namsan, la fortaleza cuenta con una historia realmente milenaria, pues se cree que aún antes de la erección de la actual fortaleza, ya alrededor del año 672, Onjo el fundador del reino Baekje habría erigido otra fortaleza en la misma zona para resguardar la actual ciudad de Kwangju, la capital provincial en ese entonces.
Si uno decide ascender a la cima de la montaña, obtiene vistas espectaculares de varias ciudades. A un lado de la montaña es posible observar las ciudades de Hanam y Kwangju, y si uno es valiente y continúa ascendiendo hasta el final será recompensado con una exuberante vista de toda la ciudad de Seúl. Era verano, y el cielo estaba despejado, y por eso me llevé la mejor vista de Seúl de la que tenga recuerdo hasta ahora. A simple vista se pueden observar todos los puentes que atraviesan el río Han, y se puede diferenciar también la Torre N (N 서울 타워) en lo alto de la montaña Nam, en el centro de Seúl
La Fortaleza Namhan fue agregada a finales del 2010 a la lista tentativa de Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO, y por esa razón nuestra misión en el concurso era ayudar para que en un futuro cercano la Fortaleza pudiera finalmente convertirse en Patrimonio Mundial de la Humanidad. El concurso era a nivel nacional y también participaban grupos representando otros sitios de importancia histórica ubicados en diferentes regiones del país.
Desde Junio del 2011 y hasta finales de Diciembre del mismo año estuvimos participando en una serie de actividades dentro y fuera de la Fortaleza, entre las que estuvieron: trabajo voluntario de restauración y limpieza en la fortaleza, charlas y talleres informativos en las distintas universidades a las que nosotros pertenecemos, y también a grupos de estudiantes coreanos que asistían a visitar la Fortaleza, creación de un blog escrito en nuestros idiomas (inglés, francés, español, chino y ruso) con historia y datos sobre la fortaleza, y promoción por medio de pegatinas con el logo de la Fortaleza.
Uno de los momentos más memorables de esta experiencia fue cuando en Julio participamos en un campamento, el que nuestro grupo junto con otros estudiantes coreanos, estuvimos hospedándonos en la Fortaleza durante 3 días y 2 noches en los recorrimos cada rincón del lugar: sus muros, sus templos, las instalaciones y los caminos entre la montaña. Ahí aprendí que las fuerzas policiales de Corea usan la montaña donde está la fortaleza como sitio de entrenamiento para sus miembros, a los que vimos escalando en grupos por la montaña, a pesar de que era pleno verano y hacía un calor tremendo.
Esos días fueron de mucho aprendizaje histórico y cultural sobre Corea, ya que además de realizar actividades de trabajo voluntario tales como recolectar basura, limpiar las paredes y suelos de madera, y restaurar ciertas piezas, recibimos clases de historia de Corea, con varios profesores de distintas universidades. .
Me parce que es importante que los turistas extranjeros, además de visitar las principales atracciones contemporáneas de Seúl también deberían aventurarse a conocer sitios históricos como éste, ya que al visitarlos y caminar entre los cientos de años de historia que resguardan sus paredes, sus templos, sus muros, se puede comprender mejor el pasado de Corea, y cómo el país ha logrado convertirse en el gran país que es ahora.
Un poco de manera inesperada, a mediados de Febrero del presente año recibí una llamada del Concilio Presidencial sobre la Marca País (국가 브랜드 위원회) para comunicarnos que nuestro grupo había sido elegido como uno de los ganadores del concurso y que nos harían entrega de un premio de un millón de wones. Sin embargo, el mayor premio ya lo habíamos recibido y fue el tener la oportunidad de dar a conocer y compartir con otros extranjeros y coreanos también la historia y belleza de este hermoso sitio histórico. Espero que partir de ahora más y más personas se decidan a visitar la Fortaleza Namsan y se interesen más por su peculiar historia.
Así como los guerreros coreanos que estuvieron asentados en la Fortaleza Namhan hace siglos fueron muy valientes y lograron reprender por varias veces a los invasores mongoles en sus intenciones de hacerse con la península coreana, los coreanos contemporáneos tampoco se han dejado avasallar por las subsecuentes invasiones ni las décadas de la despótica ocupación japonesa, que aunque estuvo oprimiendo y asesinando a los coreanos durante muchos años no logró cumplir el objetivo de borrar su identidad cultural, y por el contrario en la actualidad Corea exporta tanto a Japón como a muchos otros países del mundo su cultura a través de manifestaciones tales como la música , el cine y la televisión.